lunes, 6 de febrero de 2017

VACACIONES & VINOS DE LUJO


¿Qué mejor momento que las vacaciones para deleitarse con grandes vinos? Los sentidos relajados, el cuerpo descansado, las comidas compartidas con amigos y las sobremesas sin tiempo son el momento perfecto para descorchar esas partidas excepcionales.

No se puede negar que los precios de estas botellas son altos, pero les aseguro que sus atributos de calidad van siempre en sintonía. Como se suele decir por ahí… ¡A los gustos hay que dárselos en vida!

Si el presupuesto vacacional lo permite, aquí cinco sugerencias en “vinos de lujo”:       

Auge Blanc de Noir S/A ($330): Con la premisa de que el que jugo de casi todas las uvas del mundo es blanco -independientemente del color exterior de sus pieles-, la novel Bodega A16 (Lujan de Cuyo) concibió este atractivo “blanc de noir” utilizando uvas Malbec. Se obtiene de racimos cosechados en su punto óptimo de madurez, que han sido descobajados y prensados rápidamente -separando el mosto (jugo) de sus hollejos de manera inmediata-, para finalmente fermentarse como un vino blanco. Un producto juvenil, fresco y de matiz apenas rosado. Regala una nariz sutil, con reminiscencias de frutitas rojas frescas -frutillas, frambuesas-, flores -manzanilla, tilo- y ciertos rasgos herbales. Al degustarlo se descubre su silueta delgada y paso vivaz, rebosante de sabores afrutados, con jugosa acidez y moderada permanencia. Debe servirse bien frio. ¡Una rareza mendocina que vale la pena probar!  

Zenit Nadir Blend Blanco 2014 ($420): Este novedoso vino blanco es un “capricho” de la Sommelier mendocina Mariana Onofri -según sus textuales palabras al presentarlo-, quien  diseño un producto original, complejo y con buen potencial de guarda. Fue vinificado por el enólogo Giuseppe Franceschini, con un ensamblaje compuesto por un 53% de Chardonnay, 32% de Fiano y 16% de Sauvignon Blanc (todos elaborados por separado y añejados brevemente en roble usado antes de hacer el corte definitivo). Propone una nariz algo austera pero seductora, con evocaciones de frutas de carozo -damascos-, de pepita -peras-, flores blancas, té negro y miel. En la boca tiene su punto más alto: es voluminoso, sápido, de paso untuoso pero fluido -gracias a su ajustada acidez- y con una dilatada permanencia. Solamente se hicieron 1600 botellas de esta primera cosecha, así que es mejor buscar un par de ellas antes de que se agoten. Sugiero presentarlo no tan frio, para lucir mejor su fina paleta aromática. ¡Un blanco de lujo, que vale cada peso pagado por él!       

Alto Las Hormigas Appellation Paraje Altamira Malbec 2014 ($735): El proyecto enológico italo-argentino-chileno de Alto Las Hormigas nace a mediados de la década del 90´, con el claro objetivo de desarrollar al máximo el potencial de nuestra variedad insignia. Veinte años de investigaciones sobre zonas, suelos y climas le han permitido a la bodega definir los mejores “terroirs” de Mendoza para la variedad Malbec. Paraje Altamira es uno de sus últimos descubrimientos; una zona ubicada al sur del Valle de Uco con buena altitud -1200 m.s.n.m.-, marcada amplitud térmica y terrenos aluvionales con alto porcentaje de caliza. De allí proviene este tinto intenso pero de gran frescura, con un innegable carácter mineral. Fue criado en “foudres” -grandes barriles- de roble francés usado, para que la madera no encubra absolutamente ninguna de sus particularidades. Presenta una aromática diáfana, con aromas de frutas maduras -ciruelas-, flores silvestres, hierbas -jarilla- y notas terrosas. Al probarlo despliega una textura muy interesante; tiene entrada seca y paso lineal, con sabor frutal franco, vibrante acidez, taninos suaves y grato final de boca. Un vino que hoy ya está listo para beberse, pero que podrá seguir ganando matices con algunos años más en la botella. ¡Paraje Altamira en su máxima expresión!        

Montchenot 115° Aniversario 1988 ($1700): Muy pocas bodegas argentinas pueden poner a la venta con total confianza una botella de casi 30 años, sabiendo que el vino estará en impecable estado de conservación. Sin dudas, la familia López es una de ellas, pues lleva más de un siglo elaborando productos de gran longevidad. Este tinto exhibe una bella tonalidad caoba, impecablemente límpida a pesar de su edad. Al acercarlo a la nariz ofrece un bouquet desarrollado, con aromas de frutas pasas, cuero, hongos de pino y hojas secas. En boca tiene entrada seca, cuerpo ligero y paladar aterciopelado; redunda en sensaciones maduras, con equilibrada acidez, taninos pulidos y largo post-gusto. Se comercializa en una  caja de madera junto a un copón grabado, así que puede funcionar también como un regalo muy exclusivo. ¡Probar este vino es “beberse la historia” de la vitivinicultura nacional!  

Cobos Malbec 2013 ($4200): Este vino sólo es apto para billeteras realmente abultadas, ya que por su reconocimiento internacional -y producción acotada- ha alcanzado precios muy elevados. Un producto que en algo más de una década se ha consolidado como emblema del Malbec Argentino, a fuerza de calidad y consistencia. Proviene de una parcela definida y extremadamente pequeña del histórico viñedo “Marchiori” (Pedriel - Luján de Cuyo), donde los racimos han sido cosechados y seleccionados manualmente. Recibió una crianza de 18 meses en roble francés 100% nuevo (de Tonelería Taransaud, uno de los productores de barricas más reputados). El resultado es un tinto elegante, potente y concentrado; pero que sin embargo conserva una frescura y fluidez notables. Ofrece una aromática de gran tipicidad, con recuerdos de flores -violetas-, frutas rojas en sazón -ciruelas, guindas, cassis-, especias -clavo de olor-, trazos minerales -grafito- y gentiles pinceladas cedidas por la madera -tabaco, vainilla-. Al probarlo es sabroso y pleno; de entrada amable, cuerpo medio y paso carnoso, refrenda su exquisito sabor frutal, con balanceada acidez, taninos “dulces” y una persistencia casi eterna. ¡Un Malbec mendocino absolutamente soberbio, ilustre embajador de nuestros vinos en el mundo!   

¡A disfrutar de las vacaciones! ¡Salud!

** Esta nota fue publicada originalmente en la web amiga de Circuito Gastronómico **

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viernes, 27 de enero de 2017

Llega el 2° Festival de Cervezas Artesanales de Córdoba

Ustedes que me leen con frecuencia saben que yo no publico gacetillas en el blog, excepto que sea para apoyar algún evento local que me parezca de interés como este.


CordoBier edición verano en Cruz Espacio
2° Festival de Cervezas Artesanales de Córdoba

Fecha: 3, 4 y 5 de febrero de 2017
Horario: Desde las 18 hs hasta el cierre.
Lugar: Jardines de Cruz Espacio (Cárcano 120)
Entradas: $ 80

Luego del éxito de la primera edición de CordoBier en diciembre pasado en las instalaciones del Club Botánico, la Cámara de Cerveceros Artesanales de Córdoba junto a CircuitoGastronomico.com y la disco Cruz organizan un “CordoBier de verano” en el espacio ubicado en Cárcano 120.

Será los días 3, 4 y 5 de febrero en el patio techado de Cruz, con las mejores cervezas artesanalesde Córdoba dispuestas en una gran barra (estarán Peñón del Águila, Vulp y El Búho) y la mejor gastronomía ambulante con los foodtrucks de Juan Griego (hamburguesas), Patatas (papas fritas con diversos toppings), Gulambre (sandwichería increíble), Guapaletas (helados artesanales) y Chori Luisito, “el Auténtico”, como invitado especial.

Habrá música en vivo y Djs y un mobiliario especial para disfrutar el césped y los árboles del jardín sin techo que será inaugurado en esta oportunidad.El evento se completará con una feria de moda y diseño independiente.

Mucha cerveza artesanal, música y comidas serán el marco para que haya un buen evento de verano en la ciudad después de mucho tiempo.

Cerveza Artesanal

Asociada a la frescura y los encuentros de amigos, la cerveza es hoy protagonista de un nuevo fenómeno relacionado con la fabricación artesanal y con un producto de mayor calidad. Y CordoBier pone en escena lo mejor de esta movida para todos los cordobeses.

Precios
Los platos costarán entre 60 y 100 pesos y la cerveza $ 70 (la pinta) de medio litro.

Buscanos en las Redes Sociales:

Prensa y acreditaciones: contacto@circuitogastronomico.com





lunes, 23 de enero de 2017

OCHO VINOS BIEN “PILETEROS”

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Arde el verano en Córdoba. Aquellos afortunados que pueden tomarse unos días, huyen de la ciudad buscando algo de sombra y un revitalizante chapuzón en algún rio o lago serrano. Los que nos quedamos, sobrevivimos al calor abrasador visitando alguna pileta con amigos.

Si bien el verano y la piscina invitan a beber cerveza helada, también se pueden buscar vinos jóvenes y livianos; que puedan ser refrigerados antes de ser bebidos para su mayor disfrute, y que además permitan acompañar comidas informales.

Si andan en búsqueda de vinos “pileteros”, no dejen de probar estas ocho sugerencias:

Aimé Moscatel de Alejandría 2016 ($108): Un vino goloso y juvenil elaborado por la bodega lujanina Ruca Malen, que se luce por su nariz fragante y su sabor amable pero nada empalagoso. Tiene aromas directos de flores y uvas frescas; que dan paso a una boca ligera y veloz, con bajo tenor alcohólico, dulzor moderado, acertada acidez y persistencia breve. El precio accesible es otro punto a favor, para cerrar una propuesta muy interesante. Beber muy frio, en la copa del aperitivo o acompañando postres frutales.       

Villano Pinot Grigio 2016 ($155): Novedad absoluta en las vinotecas locales, este blanco pertenece al pequeño emprendimiento personal del enólogo Federico Altavilla. Vinificado con uvas Pinot Gris (Grigio) provenientes de Tupungato (Valle de Uco) y Medrano (Este mendocino), tiene gran frescura y destacada tipicidad varietal. Ofrece una nariz límpida con evocaciones florales -jazmines-, frutales -duraznos blancos, damascos- y algo herbales. Al llevarlo a la boca tiene silueta delgada y paso vivaz, con sabor afrutado, acidez balanceada y moderada permanencia. ¡Óptimo para servir junto a unas rabas o un arroz con mariscos!

Obra Prima Corte Blanco 2015 ($180): Un vino original y de notable factura, que pronto  desembarcará en Córdoba. Un ensamblaje blanco muy bien ideado por Federico Cassone y su equipo, que combina la estructura del Chardonnay (55%), la frescura del Sauvignon Blanc (35%) y la aromática del Torrontés (10%). Regala una nariz de aromas muy variados, con evocaciones de flores -azahares-, frutas de pepita -manzanas, peras-, hierbas silvestres y sutiles dejos melosos. En boca tiene cuerpo medio, paso fluido y entrada agradablemente seca; redunda en sabores frutales, con ajustada acidez y larga persistencia. Servir frio (pero no helado). Lo imagino maridaje insuperable de un buen pescado a la parrilla.       

Relator Sauvignon Blanc 2016 ($200): Relator Wines es una moderna línea de vinos que “viene pisando fuerte”, pues en menos de un año ha logrado seducir a un gran número de consumidores. Propone vinos fácilmente bebibles, con un packaging sumamente atractivo. De toda la línea, elegí para reseñar este novel Sauvignon Blanc. Un blanco fresquísimo, de esos que en una tarde de calor “se toman como agua”. Despliega aromas herbáceos suaves como de ruda o pasto cortado, más algunos toques cítricos de pomelo blanco. Al probarlo es ligero y vibrante, con jugosa acidez y buena permanencia. Excelente con sushi o ceviche.        

Animal Fammi L´Amore Rosé S/A ($144): Ernesto Catena Vineyards presentó hace un par de meses este rosado original e innovador, ideal para beber en las tardecitas soleadas. Seduce con una nariz muy fresca, llena de recuerdos a frambuesas y moras. En la boca es etéreo y vivaz; de entrada apenas golosa y nítido sabor frutal, con marcada acidez, tenue “petillant” -mínimas burbujitas de gas carbónico natural remanentes de la fermentación- y grato final. Viene en cómodas botellitas de medio litro, como para tener siempre un par en la heladera. ¡Su precio quizás es algo elevado, pero vale la pena probarlo!  

Impaciente Malbec 2015 ($120): Un vino tinto procedente de un proyecto modesto pero muy atractivo, propiedad de la familia Battilana. Un Malbec joven producido con racimos cosechados en la finca “Viñas del Plata” (Tunuyán-Valle de Uco), concebido sin ningún contacto con roble para mostrar el enorme potencial de sus uvas. Ostenta una nariz prístina y delicada, con perfumes frutales frescos -ciruelas, cerezas-, balsámicos -anís, regaliz- y trazos herbales. Al llevarlo a la boca es menudo y grácil, de entrada suave y paso franco, con correcta acidez, taninos suaves y persistencia media. Me parece que podría “andar de maravillas” con empanadas criollas o de humita.

Verdaderos Invisibles Criolla 2016 ($200): Un producto realmente sorprendente, fruto del espíritu inquieto e inconformista de Federico Schneidewind (un joven periodista rosarino devenido en viticultor apasionado). Usando la cepa Criolla Grande -históricamente derivada a los vinos en tetrabrik- y un porcentaje menor de Moscatel Rosado y Pedro Jimenez, se animó a proyectar una pequeñísima partida -1062 botellas- de un vino de alta calidad. Se trata de un tinto -en realidad un rosado bastante intenso- perfectamente límpido y muy brillante. Emociona con sus aromas primarios y directos: uvitas silvestres, frutillas y caramelo “tutti-frutti”. La boca continúa en la misma línea sencilla y refrescante; con el sabor puro de las uvas, una acidez viva, taninos imperceptibles y agradable final. Con un par de horas de heladera, será escolta perfecto para una tabla de fiambres y quesos. ¡Un “imprescindible” de la nueva vitivinicultura argentina, que no dejará indiferente a quién lo pruebe!       

Corazón del Sol Malbec 2013 ($262): Otro Malbec del Valle de Uco en esta selección, pero en este caso con mayor complejidad y estructura. Pertenece al novel emprendimiento enológico “Corazón del Sol”, del cardiólogo hindú Madaiah Revena (quién está radicado en los Estados Unidos, donde también es propietario de otras dos bodegas). Para la producción  local cuentan con el asesoramiento del experimentado winemaker Santiago Achaval. Yendo al vino en cuestión, exhibe una aromática franca de perfil frutal maduro -ciruelas pasas-, especiado y algo “verde” -hoja de parra, escobajo-. Al probarlo revela su cuerpo medio y paso resuelto; refrenda las sensaciones vegetales, con equilibrada acidez, taninos mansos y largo post-gusto. ¡Levemente refrescado, será inseparable junto al asado dominguero! 
         
¿Y para ustedes, cuáles son sus vinos “pileteros” de este verano?

** Esta nota fue publicada originalmente en la web amiga de Circuito Gastronómico **