viernes, 11 de agosto de 2017

MAS VINOS INVERNALES

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Aunque la semana pasada nos sorprendió con un fugaz “veranito”, el invierno sigue entre nosotros y vuelve a mostrarnos su cara más inclemente. Continúan los días grises, ventosos y gélidos, ideales para refugiase en casa disfrutando de comidas sustanciosas y nutritivas, postres golosos y vinos intensos.

Como dicen que “al mal tiempo hay que ponerle buena cara”, aquí van más sugerencias en vinos invernales: 

Urban Uco Sauvignon Blanc 2016 ($202): Arrancamos esta selección con un blanco muy fresco y versátil, que puede acompañar un sinfín de preparaciones culinarias. Se trata de un Sauvignon Blanc joven, ligero y fragante elaborado por la Bodega O. Fournier (Eugenio Bustos-Valle de Uco). Ostenta una aromática característica de la variedad, pero elegante y sin excesos “verdes”; donde se perciben reminiscencias de pomelo blanco, anís e hierbas silvestres. Al probarlo es etéreo y refrescante, con marcadas sensaciones cítricos, vibrante acidez natural y moderada persistencia. Me lo imagino perfecto junto a platos de comida peruana, unas rabas a la romana o una bandeja de sushi.    

Huentala Black Series Chardonnay 2016 ($330): Aunque muchos puedan pensar que un blanco no es una buena elección para los días fríos, este opulento Chardonnay fermentado y criado en barricas puede ser una excelente alternativa. Pertenece al novel proyecto Huentala Wines (Tupungato-Valle de Uco), de reciente aparición en las vinotecas cordobesas. Regala una nariz amplia y generosa, rebosante de aromas a frutas blancas desecadas -damascos-, cascaras de cítricos, miel, vainilla y sutiles pinceladas de caramelo. En boca es voluminoso y pleno, de entrada seca aunque repleto de sensaciones lácticas y melosas, con equilibrada acidez y prolongado final. Entiendo que este vino ya está listo para disfrutarse ahora, pero también puede guardarse un par de años en busca de una mayor complejidad. Un blanco exquisito, perfecto para escoltar pescados a la parrilla o pastas con salsa crema de mariscos.        

Alto Vilero Malbec 2017 ($118): Una novedad absoluta en las góndolas locales, que llega de la mano de la Bodega Familia Rosso. Un Malbec sencillo y juvenil procedente de Los Campamentos (Rivadavia-Este Mendocino), que tiene una óptima relación precio-calidad. Tiene aromas directos de perfil frutal y algo especiado; unidos a una boca rauda y liviana, con ajustada acidez, taninos casi imperceptibles y permanencia breve. Sugiero refrescar un poco antes de servir. ¡Para tener siempre algunas botellas en casa!       

Noble de San Javier Merlot 2016 ($175): Un vino producido en el Valle de Traslasierra por el pequeño emprendimiento de la familia Jascalevich -pioneros en la reconversión vitivinícola de la zona, con viñedos plantados desde el año 2002-. De allí sale este tinto simple pero realmente interesante, que revela el potencial de la zona para la producción de vinos de calidad. Regala una nariz intensa y limpia, con evocaciones frutales maduras, terrosas y vegetales. Al probarlo exhibe cuerpo medio, entrada seca y sabor frutal generoso, con acidez perfectamente calibrada, taninos compactos y notable persistencia. Un Merlot cordobés honesto y de precio accesible, ideal para la mesa diaria.       

Alberto Furque Reserva Malbec 2012 ($300): Un Malbec sumamente agradable, que ha llegado a un punto de evolución en botella óptimo para beber ahora. Fue vinificado por la pequeña bodega familiar Alberto Furque en La Consulta (San Carlos-Valle de Uco). Ofrece aromas sutiles e integrados, que se mueven entre las frutas negras, la jalea de membrillos y algunos dejos terrosos. Al llevarlo a la boca tiene cuerpo medio, entrada amable y paso franco; redunda en sabores maduros, con acertada acidez, taninos pulidos y un largo post-gusto. ¡Un hermoso vino para la sobremesa, amparando la charla relajada con amigos!          

Altos La Ciénaga Syrah S/A ($450): Ya he recomendado en varias oportunidades estos vinos de producción artesanal e impecable factura, creados por Rolando “Rolo” Díaz y su familia a partir de una minúscula finca de 4 hectáreas ubicada en las inhóspitas serranías de Colalao del Valle (Tucumán). Este Syrah de la cosecha 2014 sobresale entre las novedades del año, mostrando una gran concentración y destacada tipicidad varietal. Ostenta una nariz profunda y compleja, donde resaltan nítidamente los aromas especiados -clavo, canela-, “animales” -carne asada-, ahumados y terrosos. Al probarlo es corpulento y lleno, de paso estructurado, con correcta acidez, taninos apenas rugosos y dilatada persistencia. Un vino tinto bien invernal, para maridar con carnes asadas o guisos contundentes.          

El Temible Lanzacuchillos Pinot Noir-Merlot 2015 ($490): Un producto llamativo por donde se lo mire. Detrás de un nombre extraño, una etiqueta de inspiración circense y un corte de uvas tintas bastante atípico (70% Pinot Noir y 30% Merlot), se esconde un vino tinto original y muy bebible. Una partida exclusiva de apenas 3000 botellas, ideada por el winemaker Juan Ubaldini con uvas provenientes de Los Chacayes (Tunuyán-Valle de Uco). Propone una aromática limpia, con perfume de frutas rojas en sazón, especias y hojas secas. En la boca seduce con su silueta delgada y paladar terso, refrenda sabor frutal fresco, con balanceada acidez, taninos suaves y una grata permanencia. Recomiendo servir levemente refrescado. ¡Una de esas hermosas rarezas que todo enófilo debe probar al menos una vez!         

El Relator “Tapado” Sparkling Wine ($680): Un espumoso mendocino que hace honor a su nombre, pues es poco conocido pero ofrece una calidad y singularidad excepcionales. Un producto elaborado 100% con uvas Chardonnay, por el método Champenoise, con una extraordinaria crianza de ¡casi 8 años! sobre sus lías y un tiraje final que incluye pequeñas cantidades de brandy. El resultado es un vino burbujeante con un bellísimo color “oro viejo”, perfectamente límpido y brillante. En nariz se entremezclan reminiscencias de uvas pasas, miel, levaduras y mazapán. Al probarlo tiene entrada sabrosa y seca, textura untuosa y paso fluido; con armónica acidez, delicado “perlage” y grata persistencia. Recomiendo no enfriarlo demasiado, para apreciar mejor su compleja paleta aromática. ¡Un espumoso “de lujo”, para acompañar ocasiones muy especiales!  

BONUS TRACK (para “entrar en calor” en serio):

Grappa Colonia ($136): Cerramos estas recomendaciones invernales con una noble grappa destilada en la bodega La Caroyense (Colonia Caroya-Córdoba), utilizando orujos -hollejos y semillas- de uva Isabella. Atesora una nariz bastante intensa, con los aromas afrutados típicos del cepaje y el alcohol bien integrado. En el paladar es suave, con entrada de leve evocación dulce, paso veloz y textura sedosa. Remata con un largo “after-taste” frutal. Para   “perfumar” el mate amargo de la mañana o el café de la sobremesa.  

¿Y ustedes, con que vinos están pasando esta fría temporada?   
       

miércoles, 26 de julio de 2017

#AWBDESCORCHA: HOY SUGERIMOS #AMIGOSDELBOLSILLO


Una vez más, los Argentina Wine Bloggers organizamos una actividad conjunta, en este caso para recomendar vinos de buena calidad y precio accesible (algo que yo suelo hacer con bastante frecuencia, pues me encanta descubrir este tipo de productos).

Aprovechando la celebración del Día del Amigo el jueves pasado, a esta movida grupal la llamamos #AWBDescorcha  #AmigosDelBolsillo

Si quieren sugerencias de vinos ricos y baratos, aquí van las mías:      

Elsa Bianchi Chardonnay 2016 ($126):

Sin dudas, el Oasis Sur de Mendoza (San Rafael, General Alvear y sus alrededores) es un terruño muy apto para la elaboración de vinos blancos. Su clima continental templado -con inviernos marcados y veranos suaves-, sumados a su baja humedad relativa ambiente y su excelente heliofanía, permiten obtener vinos frescos, aromáticos y de trago amable. Tal es el caso de este novel Chardonnay de la histórica bodega Valentín Bianchi, de envidiable tipicidad varietal. Propone una nariz prístina con reminiscencias de flores blancas, frutas de carozo -durazno, damasco- y miel. Al probarlo tiene silueta delgada y paso fluido, con nítido sabor frutal, equilibrada acidez y moderada persistencia. ¡Para tener siempre un par de botellas en la heladera!      



Montecepas Family Vineyard Malbec 2016 ($142)

Un vino quizás poco conocido, pero de notable relación precio-calidad. Está elaborado en Rivadavia (Este Mendocino) por la bodega familiar Lanzarini, una de las más antiguas de la región. Se trata de un Malbec joven pero de perfil bastante maduro, bien representativo del clima cálido y seco característico del oriente provincial. Exhibe una nariz de mediana complejidad, con evocaciones de frutas desecadas -higos, ciruelas pasas-, especias dulces -canela- y ciertos dejos terrosos. En boca tiene entrada suave y paso franco, redunda en sensaciones maduras, con balanceada acidez, taninos casi imperceptibles y permanencia media. ¡Para descorchar generosamente en asados multitudinarios, sin hacer temblar el presupuesto!   



Estancia Mendoza Brut Nature NV ($135):

No suele ser fácil encontrar vinos espumosos de buena calidad en precios tan bajos, así que este producto mendocino es un verdadero hallazgo. Lo produce Fe.Co.Vit.A. (Federación de Cooperativas Vitivinícolas Argentinas, la entidad que nucléa a 29 cooperativas regionales, con más de 5000 productores pequeños asociados). Un producto de impecable factura; con sabor equilibrado, burbujas suaves y paso refrescante. Ofrece una aromática limpia y fresca, con perfumes cítricos, anisados y herbales. Al llevarlo a la boca se muestra liviano, veloz y chispeante, con recuerdos alimonados, vibrante acidez, finas burbujas y grato post gusto. ¡Para brindar y brindar, sin mucho gastar!   

¿Les gustaron las sugerencias? ¿Nos recomiendan ustedes otras?   

viernes, 21 de julio de 2017

SIETE VINOS BIEN INVERNALES

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¡La temporada invernal ya está entre nosotros! La llovizna, el viento y el frío no dan tregua, haciendo eternos los días grises que estamos viviendo. 

Es una buena época para quedarse en casa leyendo, escuchando música o viendo películas. También para visitar amigos o salir a comer a lugares bien calefaccionados. Este clima pide comidas suculentas, así como vinos intensos que las acompañen.  

Si andan buscando “vinos bien invernales”, aquí van mis siete sugerencias:

Vuelá Sauvignon Blanc 2016 ($175): Un exquisito Sauvignon Blanc de Bodega Piedra Negra (Tunuyán-Valle de Uco) que es pura frescura y elegancia, perfecto para servir en la mesa diaria. Está elaborado con una delicada crianza sobre sus lías -restos de levaduras provenientes de la fermentación-, lo que le aporta cierta textura y complejidad. Ofrece una nariz sutilmente fragante, con recuerdos de pomelo blanco, hierbas silvestres y anís. Al llevarlo a la boca se mueve ligero y veloz, de paladar apenas untuoso con reminiscencias cítricas, jugosa acidez y agradable final. Sin dudas un vino muy versátil para el maridaje; que puede acompañar aperitivos, arroces, pastas con salsas suaves o platos de pescado.         

Hotel Malbec Rose 2016 ($190): Un rosado perteneciente al proyecto Huentala Wines (Tupungato-Valle de Uco), que acaba de hacer su desembarco en las vinotecas de la ciudad. Me gusta mucho porque va “a contracorriente” de la moda, ofreciendo un producto intenso y bien gustoso, que por momentos casi parece un vino tinto. Propone aromas limpios de frutas rojas ácidas -frambuesas, ciruelas-, entremezclados con trazos vegetales y terrosos. En boca tiene entrada amable, cuerpo medio y paso vivaz, con sabor afrutado, refrescante acidez y moderada persistencia. ¡Rosado ideal para acompañar un pollo al disco!    

La Puerta Bonarda Reserva 2013 ($190): Ya lo he mencionado en otras oportunidades, pero vuelvo a insistir con que la provincia de La Rioja ofrece probablemente los vinos de mejor relación precio-calidad del país. Tal es el caso de este interesante Bonarda de Bodega Valle de la Puerta. Un tinto sencillo y de aromática diáfana, con evocaciones frutales maduras, especiadas y terrosas. En boca tiene entrada seca, silueta delgada y paso franco, con correcta acidez, taninos algo rugosos y permanencia media. Un vino para “quedar muy bien” en asados multitudinarios, sin “destrozar” por ello la billetera.

Luna Malbec 2015 ($225): Un Malbec mendocino realmente “de manual de enología”, para tomar varias copas con facilidad y deleite. Fue producido en la histórica bodega Finca La Anita, utilizando uvas propias cultivadas en Agrelo (Luján de Cuyo), con fermentación tradicional y una breve crianza en barricas. El resultado es un tinto de perfil bien clásico, con excelente tipicidad varietal. Propone aromas nítidos de frutas rojas -cerezas, ciruelas-,  especias dulces -clavo, canela- y algunas pinceladas ahumadas/tostadas. Al probarlo tiene entrada amable y textura sedosa, redunda en sabores frutados, con balanceada acidez, taninos suaves y grato final de boca. ¡Para volver a enamorarse del Malbec!
     
Herencia R.P. Grand Vin Blend 2014 ($385): Un producto que aún no ha llegado a las góndolas locales, pero que vale la pena tener presente para cuando aparezcan las primeras botellas. Se trata de un meditado ensamblaje tinto que contiene 70% de Malbec, 25% de Cabernet Sauvignon y 5% de Merlot -todos provenientes de Paraje Altamira (San Carlos-Valle de Uco)-, que fue añejado durante 14 meses en barricas nuevas. Exhibe una nariz amplia y con varias “capas” superpuestas, que van apareciendo con la aireación en copa; comienzan los recuerdos especiados -pimienta negra, clavo-, luego los frutales maduros y balsámicos -regaliz, eucaliptus-, para cerrar con tonos terrosos/minerales. En boca es pleno, sabroso y de paso fluido, con equilibrada acidez, taninos firmes y larga permanencia. Se puede beber ahora o guardar sin inconvenientes un par de años más.   

Altimus Chañar Punco 2012 ($810): Quienes gustan de los vinos potentes y estructurados quedaran prendados con este soberbio tinto de Bodega El Esteco. Un corte de 65% Malbec y 35% Cabernet Sauvignon -procedentes del inhóspito paraje Chañar Punco (Santa María-Catamarca), fermentado exclusivamente con levaduras naturales y criado durante 18 meses en barricas francesas nuevas (más otros doce meses en botellas antes de salir a la venta). Un vino robusto y poderoso, pero que ya puede beberse gracias a su acertado trabajo enológico. Regala aromas de frutas desecadas -higos, pasas-, especias -pimienta, pimentón-, herbales, terrosos y ahumados. Al llevarlo a la boca se lo percibe voluminoso y lleno, con notable complejidad; tiene paso recio, sabores maduros y licorosos, acertada acidez, taninos aún compactos y un larguísimo post-gusto. Un vino para beber ya mismo y disfrutar sus bríos,  o bien guardar unos años y apreciar sus matices. ¡Todo el espíritu de los Valles Calchaquíes encerrado en una botella!

Mantra Cane Cut Sauvignon Blanc 2016 ($220): Cerramos esta selección con un blanco  dulce novedoso y original, que llega de la mano de la pequeña bodega Secreto Patagónico (San Patricio del Chañar-Neuquén). Se trata del primer producto del país elaborado con el sistema “cane cut” (“rama cortada”) originalmente desarrollado en Australia. En el mismo, los sarmientos de la vid que contienen los racimos son quebrados en los días previos a la vendimia, para permitir una deshidratación parcial de las uvas antes de vinificarlas. Esto da lugar a vinos dulces ricos y complejos, como el que nos ocupamos hoy aquí. Presenta una nariz algo salvaje pero extremadamente seductora, con perfumes de flores de manzanilla, melón, confitura de ananás y miel. Al probarlo se muestra goloso, opulento y de paladar untuoso; refrenda sensaciones melosas, tiene un dulzor muy agradable -bien contrapesado con la fresca acidez- y un prolongado final de boca. Debe beberse bien frio, para maximizar su armonía y frescura. Si se animan, lo sugiero para acompañar una tabla de quesos suaves, patés y frutas secas. También puede acordar muy bien con postres frutales o masas finas.

¿Y ustedes, que vinos saborean en este invierno?      

*** Esta nota fue publicada originalmente en la web amiga de Circuito Gastronómico ***